
Ella puede haber fallado con sus movimientos la primera vez que puso un pie en el set de “Dancing with the Stars”, pero Kim Kardashian no iba a cometer el mismo error otra vez.

La estrella de televisión llegó con un vestido bien ajustado para apoyar su hermano menor, Rob.

La recién casada de 30 años de edad, quien protagonizó en la serie en 2008, acompañó su pegadísimo atuendo con un bolso Birkin de color similar.